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Estimación de IA · confianza 90%
El vocero presidencial, Adrián Ravier, salió a respaldar y celebrar públicamente el nuevo índice de inflación correspondiente al mes de septiembre, asegurando que se trata de un registro positivo en el marco del proceso de ordenamiento macroeconómico y fiscal que impulsa la gestión. Desde el oficialismo remarcaron que el porcentaje obtenido ratifica el rumbo de la política monetaria y el rigor en el equilibrio de las cuentas públicas, enfatizando que el resultado consolida la baja sostenida de la suba generalizada de precios si se contrasta con los picos hiperinflacionarios heredados al inicio de la administración.
“El dato de hoy es de 1,9%. Que hoy estemos abajo del 2%, creo que es un buen número comparado del lugar del cual venimos” afirma Ravier en su conferencia, haciendo una alusión a los anteriores mandatos
“El presidente Milei dice que este es un fenómeno estrictamente monetario y, si controlamos los agregados monetarios, el IPC va a ir cediendo”, informa el vocero, declarando que para la Casa Rosada, este indicador refuerza la confianza de los mercados y de la ciudadanía en el plan económico, marcando un hito clave dentro de la estrategia oficial para estabilizar definitivamente la economía nacional y recuperar previsibilidad financiera de cara al cierre del año.
Ravier comparó a Messi con Milei y dijo que ambos son “un modelo a seguir”
El Gobierno nacional destacó el proceso de desaceleración inflacionaria registrado desde el inicio de la gestión, enumerando una baja secuencial que pasó del 25% inicial al 12%, 8%, 4% y 2%, hasta perforar ese piso. Bajo la premisa de que la inflación es un fenómeno estrictamente monetario, desde la Casa Rosada ratificaron que el control riguroso de los agregados monetarios permitirá seguir reduciendo el Índice de Precios al Consumidor (IPC) con la meta final de alcanzar una tasa anual de un dígito. En este marco, el Ejecutivo señaló que este descenso logró desplazar a la inflación del primer puesto entre las preocupaciones de los ciudadanos, vinculando además el reordenamiento macroeconómico con el último dato de pobreza del 32% correspondiente al primer semestre de 2026, etapa marcada por un IPC del 3,4% en marzo.
Asimismo, el oficialismo proyecta que una futura baja inflacionaria complementada con aumentos salariales nominales superiores al 2% promedio permitirá recomponer los ingresos reales de la población, reconociendo que tramos de la ciudadanía experimentaron un freno en su poder adquisitivo debido a factores exógenos. En esa línea, se advirtió que el último trimestre estuvo condicionado negativamente por un escenario internacional complejo,que incluyó tensiones por la guerra en Medio Oriente, fluctuaciones en el precio del petróleo y tasas de interés elevadas en Estados Unidos, aunque el Ejecutivo ratificó que la economía argentina cerrará el año 2026 con crecimiento, pese a hacerlo a un ritmo más moderado que el estimado originalmente.
Extracto. El contenido pertenece a Perfil.

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Economía · Página/12
