Mantenete informado. Mantenete equilibrado.
Recibí las noticias principales y el análisis de encuadre en tu correo.
Recibí las noticias principales y el análisis de encuadre en tu correo.
La Nación5 min de lectura

Estimación de IA · confianza 80%
El tiempo construye paradojas que Javier Milei prefiere ignorar. Para un presidente que hace de sus ideas un dogma sagrado no hay nada peor que la arisca metamorfosis de la realidad como oposición a sus creencias.
Como tantos otros gobiernos argentinos, la administración libertaria enfrenta sus propios errores y choca con fenómenos globales que tienen un especial impacto en países en permanente reconstrucción.
La crisis mundial que frena el crecimiento de la mayoría de los países y recalienta la inflación es hija de la decisión de Donald Trump de entrar en guerra con Irán sin saber cómo salir del conflicto. La incertidumbre sobre el abastecimiento de gas que pasa por el Estrecho de Ormuz se agrava por los ataques terroristas hutíes en la boca de entrada del Mar Rojo, la antesala del estratégico Canal de Suez.
Trump vio crecer la inflación de la misma manera en que la Reserva Federal de los Estados Unidos adoptó medidas en contra de la oposición del presidente republicano a que se aplicara la clásica receta de subir las tasas de interés para frenar los precios.
El índice de precios al consumidor en los Estados Unidos aumentó un 0,6% el mes pasado y un 3,7% en un año. El precio de los combustibles en los surtidores norteamericanos subió en septiembre el 9,1% y representa más de la mitad del índice inflacionario.
Una decisión como la que tomó la Reserva Federal es parte de las medidas que hubiese tomado Milei, en tanto considera que la restricción monetaria es el arma esencial contra la inflación. La cura del resfrío estadounidense enfrió los pronósticos de crecimiento de todos los países y agravó la gripe crónica de la economía argentina.
Extracto. El contenido pertenece a La Nación.


Política · Página/12

Política · Página/12