Who leads the conversation
- Government
- 20%
- Left / opposition
- 25%
- The street
- 55%
Start free with El Resumen Esencial or go Premium for the full analysis, in English, Spanish or Portuguese.
La Nación3 min read

AI estimate · 70% confidence
AI summary
Agricultural companies in Argentina are facing increased difficulties in accessing financing, leading to delays in investment decisions. A report shows that 41.3% of surveyed companies postponed at least one decision due to higher credit costs.
While the need for credit remains, investment intentions are still present, indicating that companies are trying to adapt to new conditions. The use of dollar-denominated financing has increased, prompting careful assessment of currency risks.
Generated by AI from the original story in Spanish.
CÓRDOBA.- Las empresas agropecuarias siguen necesitando crédito, pero conseguirlo se volvió más difícil y el costo financiero empezó a pesar sobre sus decisiones. Este mes, la respuesta más frecuente frente a ese escenario fue postergar: correr en el tiempo inversiones y decisiones productivas antes que cancelar los planes. La mitad de las empresas relevadas por Tasómetro demoró al menos una decisión durante el mes, sobre todo en materia de estructura y maquinaria.
“Las empresas no dejaron de necesitar crédito; lo que cambió es cuánto les cuesta conseguirlo”, resume Hernán Satorre, titular de Tasómetro, a LA NACION. Mientras en septiembre pasado quienes consideraban que conseguir crédito era más fácil y los que lo veían más difícil estaban prácticamente empatados, este mes los segundos duplicaron al primero.
El deterioro no implica, por ahora, un repliegue definitivo de los proyectos. Satorre destaca que la intención de inversión para el semestre se mantiene: siguen siendo más las empresas que planean invertir que aquellas que prevén reducir sus desembolsos.
El relevamiento de septiembre mostró que 63,5% de las 63 empresas consultadas necesitó crédito; 41,3% postergó al menos una decisión por el costo o la falta de financiamiento. La inversión, por lo tanto, convivía con restricciones que obligaban a revisar los tiempos de ejecución. Este mes, esa tensión se trasladó con mayor claridad a las decisiones empresariales: “Postergar parece ser la primera respuesta de una empresa cuando el crédito se pone cuesta arriba. No se cancela el plan: se lo corre en el tiempo”, explica Satorre.
En apenas un mes, el crédito en dólares pasó de representar tres de cada diez operaciones del panel a concentrar seis de cada diez. “Para quien vende en dólares es la opción más barata; para el resto suma un riesgo cambiario que hay que medir”, advierte Satorre. La recomendación apunta a evaluar la correspondencia entre la moneda de la deuda y la de los ingresos, en lugar de comparar únicamente las tasas nominales.
En las operaciones en pesos, por su parte, las tasas mostraron una mayor concentración. La mediana se mantuvo alrededor del 31%, pero desaparecieron los extremos: no se registraron las líneas de convenio más baratas ni los créditos más caros. La mitad central de las operaciones se cerró con tasas de entre el 30% y el 32%.
Original excerpt in Spanish. The content belongs to La Nación.
Real pulse on X
The voices and keywords are in Spanish, as they appear in the sources.
Data gathered from public conversations and estimated by AI. Source: the story's context (no usable data from X).
Start free with El Resumen Esencial or go Premium for the full analysis, in English, Spanish or Portuguese.