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El Cronista3 min read

AI estimate · 70% confidence
AI summary
JP Morgan projects that inflation in Argentina may decelerate in the last quarter of 2026, finishing the year at 29.4%. Achieving this requires keeping the real exchange rate stable, moderating pressure from seasonal prices, and reducing the intensity of increases in tariffs and regulated prices.
However, there are risks associated with the postponement of tax hikes, particularly on fuels, which could exert pressure on prices in the final months of the year.
Generated by AI from the original story in Spanish.
JP Morgan proyecta que la inflación argentina volverá a desacelerarse en el último trimestre de 2026 y cerrará el año en 29,4%.
Sin embargo, alcanzar ese resultado exige que se cumplan: que el tipo de cambio real permanezca estable hasta diciembre, que se reviertan las subas extraordinarias de los precios estacionales y que los aumentos de tarifas y otros precios regulados pierdan intensidad.
La primera condición está vinculada con el dólar. JP Morgan construye su escenario sobre el supuesto de que el tipo de cambio real se mantendrá estable desde los niveles observados en octubre hasta diciembre.
Esto implica que la evolución del peso, ajustada por la inflación argentina y la de sus socios comerciales, no altere significativamente esa relación.
La segunda condición depende de los precios estacionales, particularmente de los alimentos frescos. En septiembre, este componente aumentó 2,9% y agregó 0,3 puntos porcentuales a la inflación general, impulsado principalmente por frutas y verduras. Para que el IPC retome la baja, “esa presión debería moderarse”. Las primeras señales de octubre resultaban compatibles con el escenario del banco: los alimentos registraban una variación mensual estimada de 1,8% durante las primeras dos semanas, mientras JP Morgan proyectaba una inflación general de 1,7% para el mes.
La tercera condición exige una desaceleración de los precios regulados. En septiembre, este grupo aumentó 2,3% y aportó 0,5 puntos porcentuales al IPC, con incrementos en electricidad, gas, transporte, medicina prepaga y educación. La proyección del banco supone que esos ajustes pierdan intensidad durante el último trimestre. Sin embargo, existe un riesgo identificado: “El Gobierno postergó hasta noviembre los aumentos pendientes de impuestos a los combustibles, lo que podría agregar presión sobre los precios en el tramo final del año”.
Original excerpt in Spanish. The content belongs to El Cronista.
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Data gathered from public conversations and estimated by AI. Source: the story's context (no usable data from X).
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